Cuando voy a hacer reseñas muchas veces me debato entre mi intención de cubrirlo para el blog o simplemente disfrutar la noche. Este último caso pesaba mucho la noche que conocí Fuego, porque tenía muchas expectativas y quería que lo pasáramos realmente bien. La realidad es que antes de adentrarme en una descripción detallada de la velada, el resumen de toda la experiencia sería “una noche para recordar”: por calidez, por ambiente, por sabores, por todo.

11225493_1447963965517434_1541977837_n

Fuego es el restaurant a puertas cerradas de Agustina Mazzini y Nicolás Díaz Martini, recién inaugurado. El sitio elegido para llevarlo adelante es un departamento sobre la avenida Callao, en Congreso, de impecable gusto y decoración. Combina elementos tradicionales de los departamentos de primera categoría de la zona, con detalles modernos que levantan y actualizan la decoración. La madera maciza predomina y sin duda resalta la distinción del espacio. Mármol, sillas de tapicería, iluminación bien pensada completan el aspecto clásico del restaurant.

IMG_5389

Nos recibió Agustina, que si bien no está al mando de las hornallas cumple un rol fundamental en el éxito de la noche. Siempre atenta, cordial, gentil… es un placer ir a un puertas cerradas con una anfitriona de este tipo. No solo te cuenta sobre los platos, comparte experiencias, anécdotas, pregunta si hay algún ingrediente que no te guste o no puedas comer para que tu cena sea realmente perfecta. La sommelier nos trajo una primera copa de Sauvignon Blanc de finca Los Maza, auspiciante del lugar. Algo curioso es que Fuego no ofrece panera, no sé si lo hacen deliberadamente o si es algo que luego vendrá con el correr del tiempo y una vez que el sitio esté más establecido.

IMG_5395

El primer paso fue una cuchara de langostino en lima, hoisin y jashi con chilli sour. Atentamente nos preguntaron si nos gustaba lo picante. Yo dije que sí (obvio) y mi acompañante no. A ambos igualmente nos gustó el resultado. El picante era correcto y no tapaba los demás sabores.

IMG_5398

El segundo paso fue un tiradito con reducción de naranja y lima, krein, maíz quemado, alga nori y cilantro. El menú indicaba que el pescado sería pargo, pero por falta de disponibilidad fue reemplazado por lo que creo era besugo. Me pareció un poco fibroso para el tiradito. La reducción de naranja-lima estaba deliciosa.

IMG_5402

El tercer paso fue una granita de uva, aceite de oliva y cristales de sal de Maldon: ¡impecable! limpió el paladar con un dejo entre dulce y salado. Muy logrado. A continuación nos sirvieron el segundo vino de la noche, Malbec Oso Hormiguero de Finca los Maza.

IMG_5404

 El cuarto paso fue mi preferido de toda la cena: brioche, sesos dorados, pera al garam masala y espinaca blanqueada. El seso, trabajado con mano experta, recordaba a una molleja por su textura y cremosidad. La combinación con la espinaca nos retrotrajo al clásico raviol de las abuelas, pero reinterpretado y modernizado. La pera aportaba el toque ácido para cortar, el brioche el toque crocante y el garam masala cerraba con un kick interesante lo que para mí fue el bocado perfecto de la noche.

IMG_5408

El quinto paso fue carrillera deshebrada sobre un puré rústico de papa, emulsión de papines rojos, papines confitados y polvo de huacatay. Nunca había comido esta hierba y me pareció que era crucial para el éxito, sin ella el sabor del plato hubiera sido demasiado suave. Mención aparte para la emulsión de papines, una crema sedosa y riquísima que me hubiera comido a cucharadas.

IMG_5409

El sexto paso (fuera de carta) fue un vasito de ganache de chocolate, membrillos, canela y azafrán de Turquía. Lo pusieron en el menú por sugerencia de un cliente que indicó que quizás los comensales esperan recibir algo más tradicionalmente dulce que el postre más francés propuesto por Fuego. Me pareció una gran sugerencia. No empalaga, solo quita las ganas de ese dulzor particular.

IMG_5415

Para el séptimo paso nos sirvieron una copita de jerez Tío Pepe. No soy fanática del jerez así que se lo dejé a mi acompañante, que se tomó ambos muy agradecido. Nos sirvieron tres quesos con tres chutneys: reblochón y chutney de mango, brie y chutney de tomate, roquefort chutney de manzana. Otro plato excelente por la calidad de los quesos y lo equilibrado de los chutneys. Básicamente dejé el plato limpio.

IMG_5418

Para finalizar, el octavo paso fueron pochoclos naturales con almíbar especiado aparte. La idea era mojar el pochoclo en el almíbar y comerlo. Para acompañarlo sirvieron una infusión deliciosa. Todo el combo generaba un sabor a té chai indio en la boca. Como sabemos, el chai es de mis tés preferidos.

IMG_5424

Terminamos la noche conversando animadamente con Agustina y Nicolás. Nos hicieron sentir en casa, nos brindaron un pedazo de sí y, particularmente, demostraron que se pueden seguir haciendo cosas nuevas e innovadores en el rubro de los puertas cerradas (tan bastardeados por la idea de que cualquiera puede abrir su casa, cocinar y cobrar). Sus ganas de crecer y seguir probando sabores nuevos garantizan que, en un futuro no muy lejano, volveremos a probar su comida y a compartir otra noche inolvidable.

11150848_1432484763732021_488507022439555343_n

FUEGO
Restaurante Puertas Cerradas / Congreso, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Tel: 1134869949 / Correo: fuegoba@gmail.com
La dirección exacta se envía al momento de efectuar la reserva.
 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *